Estrés laboral (síndrome de burn out)

Aunque en el trabajo es normal experimentar cierto nivel de estrés, cuando es excesivo puede interferir con el rendimiento, afectar a la salud, las relaciones y otras áreas de la vida personal. La sobrecarga de trabajo, un horario largo, la presión sobre los plazos y objetivos, o las demandas cada vez mayores, pueden producir un importante nivel de estrés. El trabajo por turnos rotativos o en horario de noche también aumenta la vulnerabilidad al estrés.  

Algunos factores comunes de estrés en el trabajo son:

  • Más horas extras
  • Presión para alcanzar objetivos o metas
  • Falta de control sobre cómo realizar el trabajo

Algunos de los síntomas de estrés laboral

  • Pérdida de confianza,
  • Ansiedad o irritabilidad,
  • Apatía,
  • Pérdida de interés en el trabajo,
  • Problemas de sueño,
  • Dificultades de concentración
  • Otros síntomas físicos (dolor de cabeza, molestias estomacales, tensión muscular, etc).

A veces, una buena forma de reducir el estrés es fomentar las relaciones de apoyo en el trabajo: recurrir a los compañeros puede amortiguar los efectos negativos del estrés.

Cómo combatir el estrés laboral

Dependiendo de la situación laboral, también es importante mantener algunos de los siguientes hábitos:

  • Hacer descansos o pausas breves cuando el estrés aumenta
  • No descuidar la alimentación en el trabajo: comidas ligeras, frecuentes y saludables.
  • Gestión del tiempo: por ejemplo, salir 10 minutos antes en vez de apurar el tiempo al ir de un sitio a otro, evita el estrés añadido de llegar tarde.
  • Establecer límites saludables: muchas personas se sienten presionadas para estar disponibles 24 horas al día o consultar mensajes relacionados con el trabajo durante su tiempo libre. Pero es importante mantener periodos en los que no se está trabajando ni pensando en el trabajo, poder “desconectar” fuera del horario laboral.
  • Priorizar las tareas, saber delegar y evitar el perfeccionismo o las metas poco realistas.
  • Cuando una tarea es compleja, dividirla en pequeños pasos que resulten más manejables en vez de tratar de abordarlo todo al mismo tiempo.
  • No focalizar la atención en aspectos incontrolables: muchas cosas en el trabajo están fuera de nuestro control. En lugar de hacer hincapié en ello, centrarse en las cosas que sí dependen de uno mismo.

El estrés: Un factor de riesgo laboral

Documental UNED (universidad a distancia): Propuesta: Amparo Osca Segovia, Profesora Psicología Social y de las Organizaciones UNEDIntervienen: Begoña Urien, Directora Departamento I+D HUMAN; José María Peiró, Catedrático Psicología de las Organizaciones y del Trabajo Universidad Valencia; Marisa Rufino

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